domingo, 27 de diciembre de 2015

La fiesta y tradición de los santos inocentes

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de la Ciudad de Santa Catarina

Tengan cuidado éste 28 de diciembre porque les pueden hacer o jugar una “inocentada”. En México por ejemplo (sin saber a ciencia cierta desde cuándo lo hacen),  el día de los "inocentes" se ha transformado en una tradición festiva en la cual se debe tener cuidado de no caer en ellas. Como medida precautoria para no caer en las bromas de parientes y amigos, la gente debe recordar que no debe dar prestado dinero, joyas, libros, o cualquier otro objeto, porque lo pueden hacer "inocente". De ahí un dicho popular que dice: "Inocente palomita que te dejaste engañar, sabiendo que en este día nada se puede prestar"; porque se supone que quien suelte o preste un objeto de significativo valor, corre el riesgo de que otro se lo quede.


Pero no todos se aprovechan de la situación y solamente hacen la “inocentada” como una travesura. Finalmente las cosas que se pedían prestadas sí eran devueltas acompañadas de dulces, juguetes en miniatura y el recado correspondiente en el cual se reconoce hacer uso de la broma. Por eso, para evitar caer en el engaño uno debía escribir: “Herodes cruel e inclemente, nos dice desde la fosa, que considera inocente al que presta una cosa”.  Otra de las inocentadas más comunes, consiste en divulgar alguna noticia falsa, siendo parte de la diversión el que alguien se la creyera.

En realidad el 28 de diciembre,  la Iglesia recuerda la matanza de todos los niños recién nacidos o con menos de dos años. Según los Evangelios, el sacrificio de los infantes debió suceder después de la visita de los Reyes Magos al rey Herodes; es decir, uno o dos días antes del 6 de enero. Existe la posibilidad de que San Mateo relacionó tal acontecimiento con la historia de Moisés, quien fue arrojado en una canasta al Río Nilo para ser salvado en tiempos en que el faraón ordenó matar a todos los hijos varones de los esclavos israelitas. Incluso de que pudo  ser una adaptación de la leyenda hindú sobre el nacimiento de Krishna: una vez que el sabio Nárada Muni le dijo al rey Kamsa de Mathura, que el bebé estaba destinado a matarle y éste ordenó asesinar a todos los infantes con menos de dos años de edad.


En el capítulo segundo del Evangelio de San Mateo, se describe como unos magos procedentes de Oriente, llegaron hasta Belén para honrar a un niño recién nacido a quien le regalaron oro, incienso y mirra. Los magos llegaron primero con Herodes y le preguntaron en donde había nacido el Mesías del pueblo de Israel. Por lo que mandó matar a todos los niños menores de dos años residentes de Belén. A tal episodio se le conoce como el “Día de los Santos Inocentes”. Ahí el evangelista narra la matanza de los inocentes y de la respectiva huida de la sagrada familia a Egipto,  refiriendo las profecías de Oseas y Jeremías en torno a las pruebas que debían pasar los del pueblo de Israel en el pasado y que el niño Jesús también debía vivir en la angustia y en la persecución para luego salvarlos.

La matanza fue ordenada por Herodes Agripa II, nieto del rey Herodes, por temor a la profecía de que en Belén nacería el “Rey de los Judíos”. Hombre de dudosa reputación, era conocido en todo el reino por su afición a las bromas satíricas y mordaces. Precisamente cumplía años el 28 de diciembre, por lo que organizó una fiesta que se dice duró una semana. A ella fueron invitados dignatarios de todas las regiones aledañas. Para ello sacrificaron decenas de reses, cabras, corderos y bebieron vino hasta embriagarse. En plena fiesta Herodes proclamó condenas y castigos para todos los que no hubieran acatado las leyes imperiales o mantenido relaciones con Roma durante la última década de su reinado.

Las invitaciones tenían el sello imperial de Herodes Agripa y una palabra escrita que traducida en latín significaba“”innocens”, por lo que algunos eruditos sospechan que fue un engaño que Herodes hizo a los presentes. Muchas de las cosas que sabemos en torno a esa época, se la debemos al historiador Flavio Josefo, quien aporta casi todos los datos que conocemos acerca del periodo que le tocó reinar a Herodes. Incluso de que también mandó asesinar a su esposa, a su abuelo, su madre, dos cuñados y tres de sus hijos.




Por si las moscas, no se dejen engañar ni vayan a caer en una inocentada.

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Estudié filosofía en la UNIVA de Guadalajara y soy el cronista de Santa Catarina, Nuevo León

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Soy un trota sueños y buscador de símbolos y signos. Nací en Santa Catarina, N.L. en 1965. Fui becario del Centro de Escritores de Nuevo León en 1993. Escribo, busco, leo, hablo cada miércoles en un programa de radio. En De Solares y Resolanas, quiero expresar, manifestar, escribir mis reflexiones, vivencias y apreciaciones sobre lo que veo, de donde vivo, me muevo y existo.