domingo, 19 de febrero de 2017

Para conocer más a los gitanos

Antonio Guerrero Aguilar/ Escritor y promotor cultural

Los orígenes y la identidad del pueblo gitano están repletos de misticismo y de misterio. A ciencia cierta no se sabe exactamente cuál es su origen. Para muchos, son descendientes de una de las tribus perdidas de Israel;  para otros salió de la mítica y legendaria civilización egipcia. Precisamente la palabra gitano viene de “egiptano”. Cuando llegaron a Europa los relacionaron con Egipto. Decían que las viejas artes adivinatorias venían de la antigua civilización que floreció en las orillas del Río Nilo. Y en efecto, los gitanos para ganarse la vida hacían sortilegios, curaban y predecían el futuro. Siempre se ha dicho que ellos tienen esa peculiar característica: saben el destino de las personas y por ello leen las manos, interpretan las cartas y los signos de los tiempos. Son buenos observadores y conocen los motivos y los dramas de la conducta humana.

Mucho de lo que se sabe de ellos viene por estudios externos, pues son muy reservados en cuanto a su origen y sus tradiciones. Poseen una organización en donde los lazos familiares son muy fuertes y obviamente los conocimientos ancestrales propios de ellos se han pasado de generación en generación. Ellos se conocen a sí mismos como pueblo rom, roma o romaní.   Quienes no son gitanos reciben el nombre de sinti.  En algunos lugares se les conoce como bohemios o gypsies. En México les decimos húngaros pues durante mucho tiempo se pensó que habían llegado procedentes de Hungría.

Los gitanos son un pueblo cuya principal característica es la libertad y la movilidad. Nos los imaginamos andando de un lugar a otros y trasladando sus pertenencias en carretas. Cuando llegaban a un pueblo, un patriarca iba y pedía permiso a las autoridades para instalar su campamento. Ahí vivían en tiendas en donde se dedicaban a hacer sus oficios. Por las noches pasaban películas. Las mujeres siempre vestían con prendas coloridas y faldas largas, cubrían sus cabellos largos con pañoletas. En sí se ha generalizado un prototipo que los identifica como tal. Ciertamente mucho de ello tiene su razón en aquella historieta y luego telenovela que se llamaba Yesenia y a la canción que popularizó Lupita Dalessio que se llamaba Corazón Gitano y que compuso el cantor italiano Nicola di Bari en 1971.


Los primeros grupos de gitanos llegados a la Europa occidental fantaseaban acerca de sus orígenes, atribuyéndose una procedencia misteriosa y legendaria, como una estrategia de protección frente a una población en la que eran minoría. La lengua que hablan se llama romaní. En el siglo XVIII se determinó que la lengua tiene fuertes lazos con lenguas indias, específicamente del noroeste de la India, por lo que se pensó que su origen estaba precisamente en la región del Punjab. No se sabe la causa de su salida de la India, pero se cree que salieron como avanzada para detener las invasiones islámicas y que de ahí atravesaron Persia hasta llegar al imperio bizantino, para luego asentarse en los Balcanes. Aunque también existe la posibilidad de que fueron llevados por los islámicos a otras regiones de sus territorios controlados. En el imperio bizantino fueron llamados Atzigani y entraron al servicio de los emperadores como asesores, como vigilantes y como confidentes a los que se les consultaba el destino. De ahí que en algunos lugares de Italia se les comenzara a llamar zíngaros.

Hacia el siglo XIV comienza a su vez una diáspora por Europa, cuando llegaron las primeras caravanas a España, Francia y Alemania. Se cree que llegaron a la península ibérica atravesando el Peñón de Gibraltar para asentarse preferentemente en Andalucía. El primer documento conocido que atestigua su arribo, es un salvoconducto firmado por Alfonso V de Aragón en 1425.  Ya en la segunda mitad del siglo XIX salieron de Serbia, Moldavia y Valaquia para trasladarse a América, de ahí que por en México se les conoce como húngaros.

En la actualidad los gitanos se concentran principalmente en Rumanía, con 1,8 millones de personas de esta etnia y en Bulgaria viven unos 800 mil, pero hay importantes poblaciones en España (alrededor de 650 mil), principalmente habitan en la región de Andalucía; en Hungría y Serbia (600 mil en cada una), Eslovaquia (420 mil), Francia (400 mil) y en el Reino Unido (300 mil), según las estimaciones que maneja el Consejo de Europa. Lamentablemente como minoría, los gitanos continuamente sufren los prejuicios de la población europea contra ellos, les ponen muchas trabas a la hora de emigrar a otro país y padecen rezagos sociales.


Los principales valores que distinguen al pueblo rom son el apego y consideración a la familia como institución suprema de la sociedad gitana; el respeto que tienen por los miembros de más edad,  una concepción más humana del trabajo,  la hospitalidad y la solidaridad que tienen con los miembros de la etnia,  la virginidad de la mujer antes del matrimonio, el respeto a los muertos y otros valores muy apreciados en el pueblo gitano como el sentido de libertad, el compromiso a la palabra dada o el amor a la naturaleza.


La lengua que hablan los gitanos en España es el calé o caló, compuesta por una base gramatical mixta procedente del castellano y del romaní. Es probable que del calé hayan llegado palabras como chavo, fusca y gacho: el chaval o chavo es el niño, la fusca es el arma, preferentemente de fuego (es común escuchar que en algún tiroteo alguien sacó la fusca) y gacho o gatcho, que vienen de gaché y payos para referirse a quienes no son gitanos.

Un pueblo que debemos conocer mejor, definitivamente y entender mejor su ancestral modo de vida.

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Estudié filosofía en la UNIVA de Guadalajara y soy el cronista de Santa Catarina, Nuevo León

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Soy un trota sueños y buscador de símbolos y signos. Nací en Santa Catarina, N.L. en 1965. Fui becario del Centro de Escritores de Nuevo León en 1993. Escribo, busco, leo, hablo cada miércoles en un programa de radio. En De Solares y Resolanas, quiero expresar, manifestar, escribir mis reflexiones, vivencias y apreciaciones sobre lo que veo, de donde vivo, me muevo y existo.