lunes, 15 de mayo de 2017

La Carretera Nacional o la Federal 85

Antonio Guerrero Aguilar/

Regularmente identificamos al tramo de la Carretera Nacional desde el Valle del Huajuco hasta Linares. Y efectivamente, desde los límites con Tamaulipas al sureste comienza esa importante vía de comunicación, que concluye hasta la ciudad de Nuevo Laredo, Tamaulipas. Entonces también pertenecen a la Carretera Nacional, las avenidas Garza Sada, Pino Suárez, Alfonso Reyes y Universidad junto con todos los municipios al norte que van hacia el Río Bravo.

Ahora, ¿desde cuándo está la Carretera Nacional? Casi toda la infraestructura carretera y de caminos, así como la dotación de servicios públicos se hizo a partir de 1927. Las vías de ferrocarril fueron instaladas en tiempos del Lic. Genaro Garza García y del general Bernardo Reyes, entre 1882 y 1890. Los gobernadores que siguieron no aportaron mucho en éste rubro; tal vez por la década complicada que tuvimos por la revolución mexicana. Con el triunfo del Plan de Agua Prieta en 1920, los presidentes sonorenses que llegaron al poder, entendieron perfectamente el objetivo de Porfirio Díaz de construir dos rutas de ferrocarril desde la Ciudad de México hasta Nuevo Laredo, Tamaulipas y Ciudad Juárez, Chihuahua. En cambio, a ellos les dio por hacer un camino de asfalto y en carretera con rumbo hacia esos dos destinos. Un par de carreteras para convertirlas en la “columna vertebral” de la nación, evitando que la nueva carretera corriera paralela a la vía férrea existente. Con ello se  fueron integrando regiones tradicionalmente aisladas y ricas en recursos a la economía nacional. A una le llamaron “la Nacional” y a la otra “la Panamericana”.

La Carretera Nacional fue iniciada en 1923. Esta salía de la Ciudad de México hacia el norte para enlazar al Estado de Hidalgo. De ahí hasta Tamazunchale en San Luis Potosí. Siguiendo el trayecto, atravesaba la Huasteca potosina para comunicar a la capital de Tamaulipas. De Ciudad Victoria hasta Linares y de ahí a Nuevo Laredo, pasando por los municipios de Linares, Hualahuises, Montemorelos, Allende, Santiago del Huajuco, Monterrey, San Nicolás de los Garza, General Escobedo, Apodaca, Ciénega de Flores, Sabinas Hidalgo, Vallecillo, Anáhuac y Nuevo Laredo.

En octubre de 1928 comenzaron la construcción en Linares y fue terminada en el verano de 1930. Para estrenarla,  el domingo 14 de septiembre de 1930 se hizo una carrera de autos desde Laredo, Texas a Monterrey. La Asociación Automovilística ofreció 8 mil pesos en premios a los vencedores.  Dicen que fue todo un espectáculo ver a los vehículos a toda velocidad. Bueno, a la que podían. La inauguración oficial de la carretera ocurrió el 4 de octubre de 1930. La gran obra promovió al turismo extranjero procedente del sur de Texas, por eso el gobernador José Benítez tuvo mucho empeño por cuidar el paisaje urbano y no dañar la imagen de la ciudad de Monterrey y de los municipios por los que pasaban; para que las caravanas de turistas que llegaban cada fin de semana, se quedaran asombrados por el trazo y el paisaje de una ciudad que parecía despertar de un nuevo porvenir.  Por eso mandaron oficios con los dueños de los predios por donde pasaba la carretera, para que tuvieran las bardas y fachadas pintadas y dispuestas.  Muchas de las obras que se hicieron tanto en caminos, como edificios públicos y particulares fueron realizadas por la constructora Fomento y Urbanización S.A. (FYUSA). La otra constructora se llamaba “Anáhuac” propiedad del general Juan Andreu Almazán, a quien veían montado en un caballo blanco revisando los detalles de la construcción de la vía de la comunicación, allá por el rumbo de San Nicolás de los Garza, Escobedo y Mamulique.

Una vez inaugurada la Carretera Nacional, apoyaron la creación de una Comisión de Caminos del Estado de Nuevo León, contando con el apoyo de la Cámara de Comercio de Monterrey, de la Asociación de Automovilistas y del Centro de Ingenieros, así como de los municipios involucrados por donde pasaban las vías y carreteras por abrir. Invirtieron 300 mil pesos para la apertura de caminos troncales; una red general de caminos atractiva y segura para el turismo norteamericano que ya no viajaba en el tren, sino en sus carros y camionetas. Instalaron las primeras estaciones de servicio a la orilla de la carretera, con hoteles, moteles, estacionamientos,  centros recreativos y balnearios desde Sabinas a Linares.

También por estos tiempos se comenzó a construir la Carretera Interoceánica Matamoros-Mazatlán. Se pavimentaron los tramos de Monterrey-Cadereyta Jiménez, Cadereyta Jiménez-Mexiquito y de Mexiquito a China y General Bravo hasta tocar a Reynosa, Tamaulipas. Originalmente la carretera pasaría 15 kilómetros al norte de cabecera municipal de China, pero las gestiones de las autoridades municipales propusieron el cambio de la ruta para que la carretera pasara por la calle principal. Esa carretera también benefició a Cadereyta Jiménez, Juárez, Guadalupe, Monterrey, Garza García, Santa Catarina y Rinconada perteneciente a García. La carretera de Monterrey a Cadereyta Jiménez era difícil de transitar en tiempos de lluvia y solo pasaban por ella unos 120 vehículos; con las obras necesarias el tránsito creció a 2,800.

La Carretera Nacional le dio impulso a todos los municipios por lo que pasaba y estaban cerca. Se hizo un camino asfaltado de 28 kilómetros de Cadereyta Jiménez a Villa de Santiago, otro de Guadalupe a San Sebastián de los Lermas. De Monterrey a Saltillo con un entronque para comunicar a García y sus grutas con un total de 28 kilómetros de trayecto.  Un camino a General Zuazua de casi diez kilómetros hasta el entronque a la Carretera Nacional, situado en Ciénega de Flores. De igual forma se construyeron carreteras locales para entroncar a Salinas Victoria con Mamulique y los Villarreal; más un camino de Villaldama a Lampazos y Estación Rodríguez y otro de Sabinas Hidalgo a Villaldama.

Por toda la Carretera Nacional, se podían apreciar pintorescas gasolineras, fondas, restaurantes y edificios con arquitectura del Art Decó. La zona citrícola se convirtió en una región con potencial turístico considerable, en Ciénega de Flores comenzó el negocio de carne seca y machacado con huevo de la Tía Lencha Quiroga y Sabinas se consolidó como el polo de desarrollo más importante en el norte de Nuevo León. La “Nacional” se hizo más importante que la vía del tren, hasta que en 1992 comenzó a operar la Autopista a Laredo. Y ahora para cuestiones oficiales, solo se refieren como la Carretera Federal 85, en lugar de la Carretera Nacional.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Estudié filosofía en la UNIVA de Guadalajara y soy el cronista de Santa Catarina, Nuevo León

Mi foto

Soy un trota sueños y buscador de símbolos y signos. Nací en Santa Catarina, N.L. en 1965. Fui becario del Centro de Escritores de Nuevo León en 1993. Escribo, busco, leo, hablo cada miércoles en un programa de radio. En De Solares y Resolanas, quiero expresar, manifestar, escribir mis reflexiones, vivencias y apreciaciones sobre lo que veo, de donde vivo, me muevo y existo.